Velad

Jehova es mi luz y mi salvacion.jpg“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lucas 21:34-36) (RVR1960).

“Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria” (Lucas 21:25-27) (RVR1960).
Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas” (2 Pedro 3:10) (RVR1960).

Para nadie es una sorpresa de los cambios desenfrenados que la tierra y la humanidad está mostrando, sin embargo, hay un gran bienestar para todo aquel que se ha mantenido firme confiando en las Promesas del Pacto. La iglesia de Jesucristo debe permanecer confiada porque Dios está y estará con nosotros hasta el fin. El Reino de Dios, la iglesia de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo saldrá más que vencedora a pesar de la maldad y las calamidades. “Los justos resplandecerán como el sol en el Reino de Su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga” (Mateo 13:43) (RVR1960).

¿Qué significa “El que tiene oídos para oír, oiga”?

Esta expresión de alerta significa que como creyentes, es necesario estar prevenidos y entendidos a lo que Dios nos está hablando y enseñando por medio de Su palabra. Somos dichosos cuando sacamos tiempo para leer, oír y escuchar el mensaje que Dios nos brinda cada día. La Palabra de Dios es el alimento espiritual diario que nos fortalece, nos brinda sanidad, nos bendice, nos hace crecer y nos prepara de antemano para resistir el día malo. Y Él dijo: “Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan” (Lucas 11:28) (RVR1960).

Amantísimo Padre Celestial, Dios fuerte, Creador del cielo y de la tierra. Te alabo y te bendigo y te doy gracias por Tu palabra. Tu palabra dice en Jeremías 33:3 “Clama a Mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes.” Clamo sabiduría y entendimiento de Tu palabra. Padre mío y Dios mío permite que siempre esté dispuesto y entendido a lo que Tú oh Dios me rebela por medio de Tu Santa Palabra. Padre Eterno, “He guardado tu Palabra en mi corazón, para no pecar contra Ti”.  Amén.

Levantemos manos santas al Señor nuestro Dios, porque Él es digno de toda gloria y alabanzas por los siglos de los siglos. Amén.

Escrito: El 14 de septiembre del año 2015
Por Bv. Flores
www.ministeriosdesanidad.org

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