Sóplame Señor

Si crees veras la gloria de Dios.jpgCada día que vemos un nuevo amanecer, tenemos la responsabilidad de ser agradecidos y darles las gracias al Señor por Su infinita misericordia. Dios nos brinda la oportunidad de ver un nuevo día en Su Luz. La Luz de Cristo nos guía y nos guarda de todo obstáculo sin permitir que tropecemos. Hoy el Señor no solamente nos ofrece vida físicamente, pero también espiritualmente. Hoy el Señor derrama a Su pueblo soplo de vida para que podamos vivir abundantemente. ¿Lo merecemos? No, pero Su bondad y misericordia es grande y Su amor hacia nosotros es infinito. La Palabra de Dios nos dice que Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Ciertamente espíritu hay en el hombre, y el soplo del Omnipotente le hace que entienda. El espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida.

Oremos:
Amantísimo Padre Celestial, Dios Todopoderoso. Vengo a tu presencia para adorarte y bendecir tu Nombre. Padre perdona mis ofensas y enséñame a caminar agradable a ti cada día. Padre mío, te doy gracias por haberme llenado de tu soplo. Tu soplo es vida para todo aquel que lo pide.
Envió Su Palabra, y los sanó, y los libró de su ruina” (Salmos 107:20-25 (RVR1960). Hoy recibo sanidad porque clamé a Jehová y me sanó. Él Envió Su Palabra, me sanó, y me libró de mi ruina.
“No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de JAH. Padre, gracias por soplar aliento de vida a mis huesos y a mi alma. En el nombre de Jesús declaro que “No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de JAH.
Jehová lo guardará, y le dará vida; Será bienaventurado en la tierra, y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos. y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque Yo Soy Jehová tu Sanador.

Jehová Rafa: Jehová mi Sanador, gracias por sanarme. Gracias por guardarme y librarme de mis enemigos. Hoy escucho atentamente Tu voz, ayúdame a seguir tus mandamientos con entendimiento y sabiduría cada día. Gracias por ser mi Sanador.
“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Su llaga fuimos nosotros curados”.
Señor, gracias por el Precio que pagaste por cada uno de nosotros, ayúdanos a obedecerte cada día y vivir conforme a Tu agrado.

Hoy puedo decir que no estoy sola. Hoy el Señor me ha dado aliento de vida. Gracias Señor.
Así dice el Señor omnipotente a estos huesos: ‘Yo les daré aliento de vida, y ustedes volverán a vivir.

Lecturas Bíblicas de sanidad Divina: Génesis 2:7 (RVR1960) Job 32:8 (RVR1960) Job 33:4 (RVR1960) Salmos 107:20 (RVR1960) Salmos 30:2 (RVR1960) Salmos 118:17 (RVR1960Salmos 41:2 (RVR1960) Éxodo 15:26 (RVR1960) Isaías 53:4-5 (RVR1960) Ezequiel 37:5 (NVI)

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