Si logro tocar Su Manto quedaré Sana

no hay nadie como tu.jpgTe voy hacer unas preguntas: ¿Ha estado en algún momento de tu vida en una situación donde no hay salida? ¿Que todos los reportes carecen de esperanzas? En esos momentos difíciles te siente desamparada y no tiene a alguien a quién pedir consejo. Estos son momentos donde Dios prueba tu fe. Jesús quiere que ponga tu esperanza sólo en Él; el reporte final viene de Dios. Yo sé que en momentos de dificultad, nos da temor, el gozo se va y el enemigo va a querer ponerte dudas y temor, pero hoy el Señor Todopoderoso te dice: No temas, porque Yo Estoy contigo; no desmayes, porque Yo Soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la Diestra de Mi Justicia” (Isaías 41:10). (RVR1960) Este mensaje va dirigido a todo aquel que se encuentra afligido y con dudas, triste, abrumado, con preocupaciones quizás con dificultades financieras. El Señor te dice: “Mas buscad primeramente el Reino de Dios y Su Justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33). (RVR1960).

Si te encuentras enfermo, si te encuentras enferma, hoy Jesús quiere sanarte, solo llénate de esa fe que mueve montañas. Jesús les dijo: “Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible” (Mateo 17:20). (RVR1960) Quizás dirás “no entiendo este pasaje bíblico”, ¿Qué quiere decir el Señor Jesucristo con estas palabras? El Señor nos enseña que es necesario llenarnos de fe para poder ver Sus milagros y para agradarlo a Él, “porque sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6). (RVR1960) Y… ¿Qué es fe? ¿Cómo obtengo la fe? ¿Cómo puedo incrementar mi poca fe?
Fe: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” ( Hebreos 11:1). (RVR1960) “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17). (RVR1960)

El Señor por Su misericordia nos ofrece de Su palabra porque por medio de ella, recibimos fe, por tanto, la fe es para salvación para todo aquel que escucha la Palabra de Dios y lleva una vida de acuerdo a Su Palabra y sin dudar de ella. Cada vez que te llena de la palabra de Dios y la cree, tu fe aumenta, y cuando aplica tu fe en momentos difíciles de tu vida, tú tiene el poder de hablar por fe cosas que no existen pero la declara por fe como si existieran. Esto solo sucede cuando llevas una vida agradable a Dios y lo que estas pidiendo va de acuerdo a los propósitos que Dios tiene para tu vida. Dios es tocado por fe, si busca a Dios, con dudas, no creas que vas a recibir algo. Para que puedas ver a Dios obrando en tu vida, debes llenarte de Su fe, debe tocarlo. Cuando tocamos a Dios, poder de milagros se desprende de Él.

En Marcos 5:34 habla la historia de una mujer que estaba enferma por doce años, según la Palabra, ella ya había gastado todo y los médicos ya la habían desahuciado. Ella no se quedó ahí llorando para que le cogieran pena, ella siguió luchando para recibir su sanidad. Esta mujer a parte de su enfermedad, ya estaba marcada por la sociedad debido a que ese tipo de enfermedad la consideraba como una mujer inmunda y pecadora. En otras palabras, a parte de su enfermedad, también tenía que cargar con el desprecio de los demás que también se puede convertir en una enfermedad de dolor. Un día ella escuchó hablar de Jesús, y dijo: “Si tan sólo toco Su Manto, sanaré” (Mateo 9:21). Esta mujer se decidió a tocar a Jesús, ella puso en acción lo que se propuso a realizar  ella no se quedó ahí, ella se sacudió, y se levantó en busca de Jesús.

Nótese que en este acontecimiento poderoso de milagros, había una gran multitud de gentes buscando recibir un milagro por el Maestro. Toda la multitud lo tocaba pero no lo tocaban con fe, solo una persona tocó al Señor con fe. «Si logro tocar siquiera Su ropa, quedaré sana”. Dice la Palabra y en ella creo, que “al instante en que esta mujer tocó a Jesús, cesó su hemorragia, y se dio cuenta de que su cuerpo había quedado libre de esa aflicción” (Marcos 5:22-43). Cuando tocamos a Jesús con fe, poder sale de Él, puesto que al momento en que la mujer lo tocó, el Señor se dio cuenta de que de Él había salido poder, así que se volvió hacia la gente y preguntó:—¿Quién me ha tocado la ropa? Entonces Sus discípulos le dijeron: —Ves que te apretuja la gente y aun así preguntas: “¿Quién me ha tocado?” Pero Jesús seguía mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho. La mujer, sabiendo lo que le había sucedido, se acercó temblando de miedo y, arrojándose a sus pies, le confesó toda la verdad. El Señor por Su misericordia no la despreció, no la desahució, más bien la recibió con Sus brazos extendidos y la llenó de Su Luz y le dijo: — ¡Hija, tu fe te ha sanado! — Vete en paz y queda sana de tu aflicción. Marcos 5:34

Esta mujer declaró por fe lo que quería en su vida: ser sanada. Esto no ocurrió así por así, ella tuvo que llenarse de fe para que sucediera el milagro.
Jesús fue claro en Marcos 11:23-24 donde nos dice: Porque Yo les aseguro que si alguien dice a esta montaña: “Retírate de ahí y arrójate al mar”, sin vacilar en su interior, sino creyendo que sucederá lo que dice, lo conseguirá. Por eso les digo: Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen y lo conseguirán. Y cuando ustedes se pongan de pie para orar, si tienen algo en contra de alguien, perdónenlo, y el Padre que está en el cielo les perdonará también sus faltas.”

Como cristianos, debemos entender que Dios estará al control de nuestras circunstancias; El dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. El Señor tiene un propósito para tu vida hoy; solo búscalo y lo encontrarás. Dios tiene la solución a todos tus problemas, Él conoce todas tus debilidades, es ahí donde se perfecciona su poder. 2 Corintios 12:9-10 “Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo… porque Jehová tu Dios estará contigo; no te dejará, ni te desamparará.” (Deuteronomio 31:6).

Quizás la circunstancia te hacen pensar que está solo (a). Dios nos asegura que su presencia estará con nosotros, Él llenará ese vacío que te tiene estancado y no te deja seguir. Llénate del Señor hoy. Me preguntará: ¿Y cómo puedo llenar este vacío que me atormenta por años? Bueno; te diré que para llenarnos de la presencia de Dios tenemos que vaciarnos, tenemos que despojarnos de todo el peso que impide continuar la carrera de la fe.

En la historia de la mujer del flujo de sangre, una multitud tocó a Jesús pero lo hicieron sin fe, cuando tocamos a Jesús sin fe no sucede nada. Solo un alma logró llamar la atención del Maestro por medio de la fe. Esta mujer se esforzó y cobró ánimo para dar ese paso de fe. Ella decidió creerle a Jesús después de doce años de sufrimientos y Dios no la abandonó. El Señor promete estar contigo todo el tiempo. Si tú recibiste a Jesús como tu Salvador personal, su Espíritu vive en ti. (Romanos 8:35-39). Aquellos que desprecian a Jesús, no tendrán esas promesas. Juan 14:6 El secreto de caminar en victoria con el Señor, es poniendo la mirada en Jesús no importa las circunstancias de la vida. Dios está en control de tus situaciones, Él suplirá tus necesidades en su tiempo, solo crees completamente en Él. Mantén los ojos fijos en Jesús, Él estará contigo en los momentos de dificultades. Su presencia te animará, su misericordia te llegará como aguas vivas y fresca de las Fuentes de su amor, favor, y gracias.

Clama tu sanidad por fe hoy, clama tu sueños por fe hoy, clama tu trabajo y finanzas por fe hoy, clama restauración en tu matrimonio por fe hoy, clama la salvación de tus familia por fe hoy, clama tu ministerios por fe, no te detenga; cobrad ánimo. Dios tiene propósitos en tu vida. Él te ama; Dios pelea por ti, No temas Él está contigo, arrepiéntete y decide tocar Su Manto por fe hoy.

Cuando tú acepta a Jesús como tu salvador personal, y comienza a buscarlo en espíritu y en verdad con todo tu corazón diariamente; Él empezará a revelar su propósito para tu vida. No pierda las promesas que Dios tiene para ti hoy, te invito a que busque a Jesús.

Oración de Salvación

Padre Celestial, reconozco que soy pecador(a). Me arrepiento de mis pecados. Creo que Jesucristo murió por mis pecados, que resucitó al tercer día y vive para siempre. Creo que Jesús es el Hijo de Dios. Te recibo como mi Salvador, entra a mi corazón. Deseo que sea el Señor de mi vida. Gracias por salvarme. En el nombre de Jesús, amén. Si decidiste convertirte en un cristiano en el día de hoy, bienvenido a la familia de Dios. Ahora, como una forma de crecer más cerca de Él. Comparte tu experiencia con otras personas de tu nueva fe en Cristo. Bautízate como lo ordenó Cristo. Pasa tiempo con Dios cada día, simplemente desarrolla el hábito diario de orar y leer su Palabra. Pídele a Dios que incremente tu fe y te de comprensión de su palabra; aplícala en tu diario vivir. Encuentra una iglesia local en la que puedas adorar a Dios.

Clama a Jesús, en Su Nombre hay poder, liberación, Salvación y sanidad.

 www.ministeriosdasnidad.org

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