QUITARÉ TODA ENFERMEDAD DE EN MEDIO DE TI

Jehova es mi luz y mi salvacion.jpgMas a Jehová vuestro Dios serviréis, y Él bendecirá tu pan y tus aguas; y Yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti”. (Éxodo 23:25-2) (RVR1960)

La Promesa de Dios hacia Sus hijos, es bien clara, Él te prometió que estará contigo dondequiera que vayas. Solo necesitamos creer en sus promesas y atesorarla en nuestros corazones. Nosotros tenemos la tendencia de decir una cosa ahora y cambiar de idea y no cumplir lo que habíamos prometido. En cambio, cuando Dios habla ejecuta lo que habló, porque Él no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? La respuesta del hombre tiende a cambiar, pero Dios, es el mismo de ayer hoy y para siempre, nosotros cambiamos, pero Él nunca cambia. Cuando clamamos a Dios, Él siempre va a tener la respuesta para nuestra vida, cuando Él quiera y como Él quiera.
Dios nunca se atrasa, Él siempre llega a tiempo de manera multiforme. Y ¿Cómo es eso? El apóstol Pablo detalla el Poderío de Dios como las inescrutables riquezas de Cristo, ésta no se puede comprender o averiguar, tampoco, se pueden medir, son insondables.

Dios tiene muchos Títulos y Nombres que lo idéntica como El Dios Todopoderoso, Su especialidad es que Él se manifiesta en nosotros de acuerdo a nuestra condición. Por ejemplo, si tú estás pasando por un problema financiero y cree por fe en las Promesas de Dios, Él se manifestará a tu vida como tu Proveedor, Jehová Yireh.

En el versículo de Éxodo 23:25 escrito al principio, narra que el Señor aparece al pueblo de Israel como Jehová Yireh y como Jehová Rafa, nuestro Sanador. El Poderío de Dios se manifiesta cuando estamos pasando situaciones y vemos el Brazo de Dios extendiendo Su misericordia hacia nosotros. “Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y Él bendecirá tu pan y tus aguas”. Jesús nos exhorta a buscar a Jehová, haciéndolo, Él nos brindará sanidad. “Yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti”. (Éxodo 23:25-2) (RVR1960)

Cuando andamos en los negocios del Señor, debemos de estar confiados que, en cualquier prueba o circunstancia, Dios es nuestro Amparo, nuestro Proveedor, y nuestro pronto auxilio. Él llega a nuestras vidas como nuestro Padre Celestial y nos adopta para que no andemos huérfanos. ¿Qué padre no les da a sus hijos lo mejor? El amor de Dios hacia nosotros es grande, no se puede comparar. Como Padre, Él se preocupa en dirigirnos, convirtiéndose en Consejero y así, guiarnos por el camino que debemos andar. También, llega a nuestras vidas como Abogado para defendernos del enemigo. Hoy el Señor se revela a tu vida como tu Proveedor, el que suple todas tus necesidades. Sé que estás pasando por necesidades y necesita la ayuda de Dios, hoy el Señor te exhorta a buscarlo en espíritu y en verdad y verás cómo Él cambiará tu situación a tu favor.

Solo confía en Él y búscalo, dice la palabra de Dios en Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el Reino de Dios y Su Justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Jehová Rafa se ha acordado de ti y viene para sanarte, recibe a Dios como tu Sanador en el nombre de Jesús. Interésate en la Palabra de Dios, escudríñala y cree plenamente, déjate guiar por ella para que te vaya bien en todo lo que emprenda hacer. Agárrate de Dios y búscalo constantemente, pues Él cuidará de todas tus necesidades.

El versículo que leímos en Éxodo 23:25 al inicio, nos habla y nos explica la clave para recibir las bendiciones de Dios a nuestras vidas y nos dice: “Mas a Jehová vuestro Dios serviréis”, esto quiere decir que cuando nos interesamos en los negocios de Dios, y le servimos en espíritu y en verdad, Él nos bendecirá en todas las áreas, especialmente en nuestras finanzas. Jesús vela y cuida de nosotros, Él conoce los que le sirven al Padre Celestial. Jesús nos exhorta a que todos sirvamos a Jehová porque hay promesas cuando así procedemos, Él quitará toda enfermedad en nosotros. Cuando servimos a Dios con alegría, recibimos Su bendición. Servir a Jehová, nos brinda la certeza de andar confiados y firmes de tal manera que no tenemos que temer a cualquier circunstancia, porque el Todopoderoso Jehová de los Ejércitos esta de nuestro lado.

la oracioin.jpgGracias Padre Eteno por el cuidado y misericordia hacia mí, reconozco que no merezco tu amor pero tu amor hacia mí es grande. Ayúdame a servirte en espíritu y en verdad y que Tu Nombre sea exaltado. Gracias por tus provisiones que son nuevas cada mañana. Jesús, gracias porque clamé a Ti y Tú me sanaste. Amén.

www.ministeriosdesanidad.org

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