Prepárate a Ensanchar Tu Visión

Jehova es nuestro pastor.jpg« ¡Regocíjate, estéril, la que no daba a luz! ¡Eleva una canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto!, porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada», ha dicho Jehová. «Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas apocada; alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; tu descendencia heredará naciones y habitará las ciudades asoladas” (Isaías 54:1-3). La visión conlleva amor, trabajo y dedicación. La visión es andar por fe, es decirle a Dios: “Heme aquí Señor,” “Señor no sé a dónde me dirijo pero Tú lo sabe.” Tenemos que amar lo que hacemos y hacerlo con dedicación. Me dirás: “tengo tantas visiones para bendecir al pueblo de Dios.”

La única forma de ver tu visión es vaciarte primero de todo pecado que impide acercarte a Dios, para luego llenarte de Dios. Tiene que haber una llenura del Señor primero para que todas las cosas sean añadidas y puedas ver ensanchar tu territorio de acuerdo a los propósitos de Dios para ti. Quizás al leer este mensaje me dirás: “No tengo porqué vaciarme si nunca he sido pecador.” Te diré que no importa los estudios y la santidad que lleve, siempre tenemos que ir al Padre Celestial a humillarnos y pedirle perdón por todos nuestros pecados. Y si alguno dice que no ha pecado es un mentiroso. “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (Juan 1:8-9).

Eliseo le dijo: –¿Qué puedo yo hacer por ti? Dime ¿qué tienes en tu casa? Ella respondió: –Tu sierva no tiene ninguna cosa en la casa, sino una vasija de aceite. Él le dijo: –Ve y pídeles vasijas prestadas a todos tus vecinos, vasijas vacías, todas las que puedas conseguir. Luego entra y enciérrate junto a tus hijos. Ve llenando todas las vasijas y poniendo aparte las que estén llenas. Se fue la mujer y se encerró con sus hijos. Ellos le traían las vasijas y ella echaba del aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a uno de sus hijos: Tráeme otras vasijas. –No hay más vasijas –respondió él. Entonces cesó el aceite. Ella fue a contárselo al hombre de Dios, el cual dijo:–Ve, vende el aceite y paga a tus acreedores; tú y tus hijos vivid de lo que quede. 2 Reyes 4:1-38

El Señor quiere que salgamos a recoger vasijas vacías y llenarlas con Su palabra pero también nos manda a arreglar nuestra casa antes de salir. Él quiere que las puertas de nuestros corazones estén dirigidas a Su Visión y a Sus Propósitos. Dios desea que Su pueblo tenga visiones agradables a Él. Un pueblo sin visión fracasa y va dirigido sin rumbo y sin dirección. Dios es un Dios de orden, en Él no hay confusión, Su palabra no miente y Sus Propósitos son estratégicamente coordinados. Hoy el Señor está levantando a hombres y mujeres con visión.

El Señor quiere ampliar tu visión, pero Él anhela que tú saque tiempo para Él. El profeta Eliseo Le hiso preguntas a la mujer: –¿Qué puedo yo hacer por ti? ¿Dime qué tienes en tu casa? El Señor nos manda a ordenar primero nuestra casa física y espiritual, luego nos manda a preparar el lugar e ir a llevar la palabra de Dios. ¿Qué tienes en tu casa? Es una pregunta que todos tenemos que hacernos para que pueda fluir el poder de Dios en nuestro corazones, en nuestras visiones y en nuestros ministerios. Es tiempo de derribar las murallas que impide alcanzar nuestras bendiciones. Derriba esa mente cerrada y con muchas cosas negativas que solo te detienen y te atrasan. Es tiempo de abrir espacio a los mandamientos de Dios y vivir en ellos. Dios te ha traído aquí para que se amplíe la visión, te trajo aquí a poseer la tierra que te ha prometido. ¡Te trajo a aquí para conquistar! Di conmigo: Voy abrir espacio, quiero mi bendición, quiero abrir espacios para ganar almas para Dios. ¡Tengo el favor de Dios y voy a caer en gracia! ¡Amén!

Escúchame aquí: El Señor va a mandar agua pero si no construye los estanques el agua se derramará. ¿Quiere bendición? Abre estanque. ¿Qué son estanques? Los estanques son cisternas o pozos para almacenar agua. Cuanto más profundo es el pozo, más pura y fresca es el agua. En otras palabras cuando nos entramos en las profundidades del Señor, mayor serán las bendiciones. Cuando decidimos Ir Al Otro Lado, Él estará con nosotros. No hay por qué temer si Dios está de nuestro lado. El estanque es tipo de Jesús, Él es el agua que sacia la sed al sediento. El Señor Jesucristo quiere vernos sumergido en Su Agua. Su anhelo es que saquemos tiempos para sumergirnos en Su presencia donde hay vida en abundancia. Busca espacio para Jesús y Él ensanchará tu territorio. Saca tiempo para el Señor, Él es la Fuente de Agua Viva. No busque espacio para las novelas y las redes sociales, ni mucho menos en cosas que no te llene el alma; busca espacio para el Señor. Tu visión tiene que crecer, hay que mirar más allá con el ojo espiritual. ¿Quiere agua? Jesús es la Fuente de Agua Viva, nadie viene al Padre sino por Él.

Aceptar a Jesús como tu Salvador espiritual significa las puertas abiertas para tu destino. Sin la guía de Él, no podrás llegar a la meta final. Cuando tú acepta a Jesús como tu salvador personal, y comienza a buscarlo en espíritu y en verdad con todo tu corazón diariamente; Él empezará a revelar su propósito para tu vida. Si te decidiste, repite esta oración conmigo: Señor Jesucristo, reconozco que eres el Hijo de Dios y que moriste en la Cruz por mí, vengo a Ti así como soy, un pecador, me arrepiento, perdóname de todos mis pecados, límpiame de toda maldad. Señor yo me entrego a Ti por completo, entra a mi corazón, te acepto como mi Señor y Salvador. Escribe mi nombre en el Libro de la Vida, y lléname con tu Espíritu Santo. Amén.

Ahora, como una forma de crecer más cerca de Él, Comparte tu experiencia con otras personas de tu nueva fe en Cristo. Bautízate como lo ordenó Cristo. Pasa tiempo con Dios cada día, simplemente desarrolla el hábito diario de orar y leer su Palabra. Pídele a Dios que incremente tu fe y tu comprensión de la Biblia y aplícala en tu diario vivir. Busca estar en comunión con otros cristianos. Encuentra una iglesia local en la que puedas adorar a Dios.

Dios te bendiga

Escrito: El 29 de noviembre del año 2014

Por B. Flores

Escrito originalmente para www.ministeriosdesanidad.org.

 

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