Pidiendo Perdón Dirección y Protección de Dios

David implora dirección, perdón y protección
Salmo de David.

El Salmo 25 es una oración de socorro, dirección del Señor, de protección y perdón. Cuántas veces nos hemos sentido como describe el salmista. Cuántas veces buscamos la dirección de Dios cuando sentimos que los problemas nos arropan. En nuestra desesperación, no sabemos cómo orar, y así como David, le pedimos a Dios que nos muestre Su Caminos; y nos encamine en Su verdad. El enemigo es muy astuto para confundir, derramar celos y mentiras. Una cosa he aprendido en este Caminar, es entregarle a Dios mis problemas y dejar que Él sea peleando mis batallas. Dios no puede ser burlado, el conoce muy bien el corazón de Sus hijos.

David, en su humildad buscó a Jehová en momentos difíciles y reconoció que le falló a Dios. No obstante, en medio de su desesperación se refugia a Dios con un corazón arrepentido y humilde. David reconoció que en la oración se encuentra la paz que sobrepasa todo entendimiento. La paz de Dios que no añade tristeza alguna. Si en estos momentos te encuentras angustiado y las fuerzas no te dan más, acude a Dios en oración y recibirá la paz que David buscó por medio de una oración sincera. Agárrate de Dios, confía y espera en Él; porque ciertamente ninguno de cuantos esperan en Jehová serán confundido; más bien, serán avergonzados los que se rebelan contra ti sin causa.

Te invito a leer conmigo este Salmo que será de gran bendición para tu vida como lo ha sido para la mía. Dios te continúe bendiciendo. David implora dirección, perdón y protección:

“A ti, oh Jehová, levantaré mi alma. Dios mío, en Ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos. Ciertamente ninguno de cuantos esperan en Ti será confundido; serán avergonzados los que se rebelan sin causa. Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque Tú eres el Dios de mi salvación; en Ti he esperado todo el día. Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias, que son perpetuas. De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová. Bueno y recto es Jehová; por tanto, Él enseñará a los pecadores el camino. Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera. Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan Su Pacto y Sus testimonios. Por amor de tu nombre, oh Jehová, perdonarás también mi pecado, que es grande.

¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que ha de escoger. Gozará él de bienestar, y su descendencia heredará la tierra. La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer Su Pacto. Mis ojos están siempre hacia Jehová, porque Él sacará mis pies de la red. Mírame, y ten misericordia de mí, porque estoy solo y afligido. Las angustias de mi corazón se han aumentado; sácame de mis congojas. Mira mi aflicción y mi trabajo, y perdona todos mis pecados. Mira mis enemigos, cómo se han multiplicado, y con odio violento me aborrecen. Guarda mi alma, y líbrame; no sea yo avergonzado, porque en ti confié. Integridad y rectitud me guarden, porque en Ti he esperado. Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias” (Salmos 25:1-22).

Mensaje de Dios
www.ministeriosdesanidad.org



Comentarios

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published.