No Te Dejaré Huérfano

“Jehová es mi Pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de Su Nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo, tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la Casa de Jehová moraré por largos días” (Salmos 23 (RVR1960).

Cuando meditamos en el Salmo 23 podemos notar que las declaraciones del salmista David fueron revelada en el tiempo futuro tales como: hará, pastoreará, confortará, guiará, estarás, seguirán, moraré. Nótese también que la oración fue declarada de manera sobrenatural y de inicio Divino que permitieron decretar de manera profética sus necesidades en medio del dolor. El comienzo de David fue de manera muy humilde, el salmista era un pastor de ovejas que amaba y cuidaba a sus ovejas, él nunca dejó desamparada a sus ovejas. David fue muy cuidadoso a la encomienda que tenía, él pasaba el tiempo cuidando las ovejas de su padre y llevando encargos. Un día, su padre Isaí le dijo a David que valla a enviarles suministros a sus hermanos, que estaban con el rey Saúl. “En cuanto amaneció, David se levantó y dejó sus ovejas al cuidado de uno de los pastores, luego tomó la comida que su padre le había indicado, y se puso en camino” (1 Samuel 17:20).

En otras palabras, podemos ver que David nunca dejó solas sus ovejas. Como pastor de oveja, él sabía que si dejaba sola a sus ovejas, el peligro las asechaba, puesto que ellas siempre estaban expuestas al peligro. Las ovejas son indefensas, hay que pastorearlas para que no se pierdan, hay que cuidarlas para que ningún animal abuse de ellas y hay que proveerles sus necesidades para que nada les falte. El Señor es mi Pastor, Él me conoce y cuida de mí, Jesús dio Su vida por mí. «Yo Soy el buen Pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas» (Juan 10:11). Hoy el Señor nuestro Dios te recuerda y conoce muy bien tus pasos. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas…» (vv. 12-14). Para Dios no hay nada oculto, Él conoce todo de ti y nunca te dejarás huérfano. Él conoce tu acostar y tu levantar, Dios nunca permitirás que pase pruebas que tú no puedas soportar. Solo confía en Él y te irá bien toda tu vida. No hay nadie como Dios, Él es el Único que cuida y guarda de ti. Muchas veces ha llegado a pensar que Dios te ha abandonado y te ha sentido como una oveja sola y desamparada, pero hoy el Señor te dice: “No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros” (Juan 14:18) (RVR1960).

El Señor nuestro Pastor nos dice: “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre Celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el Reino de Dios y Su Justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:25-34).

Si el enemigo viene a tu mente y te bombardea con sus mentiras haciéndote creer que estas como ovejas desamparada y también ha llegado a pensar que nadie te ama, hoy el Señor, Tu Pastor, Jehová de Los Ejércitos te dice hoy: Yo Soy Tu Pastor, el que cuida y guarda de ti. Yo Soy tu Proveedor, el que abastece todas tus necesidades. Yo Soy tu Sanador, el que sana todas tus enfermedades y venda tus heridas. Yo Soy tu Consolador, el que consuela tus penas y te llena de alegría. Yo Soy quien levanta tu cabeza cada mañana, porque eres cabeza y no cola. Yo Soy tu fortaleza, en tiempos difícil. Yo Soy tu Padre Celestial, y tú eres mi hijo (a) amado (a). Yo Soy tu Paz. Yo Soy tu Escudo, el que pelea por ti. Yo soy tu Padre Celestial, Soy tu Redentor, por tanto, NUNCA TE DEJARÉ HUERFANO.

www.ministeriosdesanidad.org

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