Jesús está en Medio de tu Tempestad

Él nunca te dejará ahogar

“Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y Él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?
Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza”.

Muchas veces en medio de las tormentas de la vida creemos que Dios nos ha dejado solos y se ha olvidado de nosotros. Los discípulos sintieron mucho miedo cuando sintieron los azote de la tormenta diciendo: ¿no tienes cuidado que perecemos? Los discípulos pasaron por muchas tempestades, pero en esa ocasión la tempestad fue una prueba de fe hacia el otro lado.

Nosotros no tenemos que estar en alta mar para sentir los fuertes golpes de la vida. Pasamos por tempestades de la vida que se perciben de muchas maneras como la perdida de un ser querido, un divorcio, perdida de trabajo, enfermedad, rumores en contra tuya y un sinnúmero de situaciones que se disfrazan como tempestades que de alguna forma u otra afectan nuestra paz mental, espiritual y física.

No sé cuál es la tempestad que se ha avecinado a tu vida, pero Dios sí. Si clama a Él, Él te responderá como los discípulos los hicieron. Ellos estaban temerosos y con miedo de perecer, sintieron gran miedo y pensaron que Jesús los había abandonado. Jesús estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, pero estaba al tanto de todo lo que estaba pasándole a Sus discípulos. La Palabra de Dios menciona que Jesús se encontraba en la popa durmiendo sobre un cabezal. ¿Qué significa la palabra popa? La popa es la parte trasera de una embarcación donde se encuentran todos los controles de un barco que está dividido en tres partes iguales contando la parte delantera de una embarcación y así evitan los remolinos y la perdida de energía. Jesús evitará que los remolinos y tempestades de la vida hundan nuestras barcas. Con esta definición, espiritualmente podemos decir que aun cuando Jesús estaba durmiendo, Él estaba al control de la barca de los discípulos. ¡Gloria a Dios!

Si piensas que tu barca se encuentra atacada por muchas tempestades y tormentas de la vida, déjame decirte que Jesús siempre está y estará al control. Aun cuando sientas que estás solo y los ataque te quieran hundir, Jesús te sostiene con Su amor. Él es el Capitán que conduce tu barca, bajo Su dirección, nunca andarás perdido. Él te llevará a puertos seguros.
Jesús mandó a callar a las olas y los vientos, Él callará a todo aquel se ha levantado en contra tuya. Reprende toda mala noticia que se han levantado en contra tuya, no la recibas a tu vida. Dios es quien da la última palabra. Él es quien le tapa la boca a los que se creen leones. Él es quien te promociona. Dios abre puertas que nadie la puede cerrar y cuando Él la cierra, es porque tiene mejor puerta para ti. Confía y agárrate de Sus promesas.

Oración:

Gracias Padre Eterno, Dios Todopoderoso, por estar con nosotros a tiempo y fuera de tiempo. En tiempo de soledad y tempestad, hazme recordar que Tú siempre estás en mi barca. Enséñame a confiar en Ti en momentos donde siento que mi barca se hunde. Hoy creo en Tus promesas, sé que Tú nunca me dejarás y nunca me desamparará. Gracias Padre Eterno. Amén.

Escrito por: Bv. Flores
www.ministeriosdesanidad.org

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