DIOS NO DESPRECIA A UN CORAZÓN PERDONADOR

DIOS NO DESPRECIA A UN CORAZÓN PERDONADOR

Marcos 11:24-26 nos dice que, “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas”.

Las Escrituras de Dios están llenas de esperanzas para todo aquel que la quiera recibir en espíritu y en verdad. Esta maravillosa Palabra de Dios nos enseña que debemos perdonar, y esa es siempre la oración del justo. Nuestro Señor y Salvador nos está dando las herramientas necesarias para perdonar y así recibir la bendición por medio del perdón. Hay personas que oran a Dios y no reciben lo que les han pedido al Señor debido a que, sus corazones están llenos de rencor por falta del perdón. El perdón forma una parte muy importante en nuestra vida con Dios, y si no perdonamos, Dios no nos perdonará. Si no perdona a otros, entonces, tus pecados no serán perdonados. Tenemos un Padre misericordioso que cuando nos arrepentimos y perdonamos, Él se compadece de nosotros y nos perdona. ¡Aleluya!
Incluir el perdón en nuestra oración y accionarlo en nuestra vida con los demás, es de suma importancia para Dios y para nosotros mismos, debido a que, Dios escucha a un corazón contrito y humillado. Un corazón contrito y humillado es aquel que se humilla y por mas ofensa que le hayan hecho, tiene un corazón perdonador. Me pregunto: ¿Lo harías tú también? Hay tantas bendiciones y oportunidades que nos perdemos cuando no perdonamos. La persona que vive una vida recordando el pasado de dolor y maldiciendo a la persona que la hirió, cuando ora a Dios, sus oraciones no tendrán ningunas respuestas. La oración que tiene una inmediata respuesta es la oración que sabe bendecir y perdonar a otro.

Debemos de entender que Dios escudriña el corazón, y cuando estamos bendiciendo y orando por nuestros enemigos, Dios nos defiende y no nos deja pasar vergüenza. ¡Qué bueno es nuestro Dios! En otras palabras, cuando oramos por nuestros enemigos y lo perdonamos, Dios nos escucha. Es ahí cuando vemos a Dios bendiciéndonos y trabajando a nuestro favor. Dios tiene el poder para escuchar el clamor de un corazón justo y lo toma en cuenta, “porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos” (Salmos 138:6).

La clave de la respuesta a tu oración comienza cuando te tira de rodillas con un corazón limpio, perdonador, humillado y justo. Jesús nos dice en el libro de Mateo 5:23- 24, “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda”.

¿Qué nos está diciendo el Señor?

El Señor nos está diciendo que, antes de presentarnos en oración, dar ofrenda al Señor y cómo responder a las demás personas fe forma justa y agradable. Tenemos que llegar a Dios con un corazón perdonador, limpio y justo. “El corazón del justo medita cómo responder, mas la boca de los impíos habla lo malo” (Proverbios 15:28). Un corazón justo es un corazón arrepentido, quebrantado y que se conduele de los demás. “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás Tú, oh Dios” (Salmos 51:17). No es así para las personas que se las pasan pecando y haciendo maldades, ellos con sus actitudes, les abren la puerta a satanás por medio de sus modos de vivir y apartado de Dios.
La oración es como un repelente para satanás, cuando tú oras de todo corazón, perdonando y humillado ante la Presencia de Dios, los demonios se tienen que ir en el Nombre de Jesús. Perdonemos, y “someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7).

La oración del justo se sustenta por medio de la fe y es ahí donde se reciben sanidad y liberación. El libro de Santiago 5:15-16, que se encuentra en Las Escrituras de Dios nos dice que, “… la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Tus oraciones pueden mucho cuando llega ante la presencia de Dios con un corazón limpio, justo y perdonador.

Oración:
Padre te pido en el nombre de tu Hijo Jesús de Nazaret, tu Hijo amado que, todo aquel que se acerque a Ti creyendo tenga un corazón arrepentido y lleno de amor para perdonar. Te pido que Tú oh Dios le ayude a perdonar para que así Tú lo perdone y sea sanado y sea salvo, en el Nombre de Jesús. Amén.

Mensaje de Dios
Escrito por Bv. Flores
www.ministeriosdesanidad.org

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