Dios Creó Los Cielos y la Tierra

Dice la Biblia en Genesis 1 que, en el principio creó Dios los cielos y la tierra. Si Dios nuestro Creador creó los cielos y la tierra yo lo creo porque Él lo dijo en Su Palabra. Nos vamos a encontrar con personas que dudan de lo que Dios creó y se las pasan confundidos y confundiendo a las gentes que nunca han leído la Palabra de Dios. El adversario es el padre de mentira y confusión. Nos vamos a encontrar con gentes que adoran y se postran ante las estrellas, el sol, la luna, el agua, las piedras, los árboles, los animales y todo lo que Dios ha creado, pero no adoran ni se postran ante el CREADOR; Jehová de los Ejércitos es Su nombre. El Dios que envió a Su Único Hijo Jesús del cielo a la tierra para morir por ti y por mí.

El mismo Dios, creó los cielos y la tierra. La palabra “creó” significa crear, formar, hacer y producir. Este verbo encerraba la idea de tallar. Tallar significa esculpir, labrar o trabajar y Dios trabajó siete días para crear lo que tú y yo estamos disfrutando. ¿Lo merecemos? No, pero Su misericordia es tan grande que Su anhelo es que disfrutemos de Sus ricas bendiciones que Él nos ha dado desde el principio. Dios es un Dios de detalles, cuando Él creó la tierra, la preparó con anticipación para que vivamos de manera ordenada. Dice la Palabra que “la tierra estaba desordenada y vacía” (Gen. 1:2). Dios escogió siete días para la creación y cada día tiene una representación muy significativa y dirigida hacia nosotros. Los números tienen un papel muy importante para Dios, así que, Dios escogió los días con Propósitos Eternos porque Él no se equivoca. El Señor es un Dios de orden y todo absolutamente todo, tiene un Plan establecido por Él. He aquí la manera del Plan de Dios antes de la fundación del mundo en Genesis 1: 1-31, 2:1-3

Número 1: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día”.

En medio del caos, en medio del desorden, Dios extiende Su brazo con poder y autoridad para establecer el orden. Él diseñó la creación y la preparó para que todos habitemos en Su orden”. Jesucristo es la Luz que separa al hombre de las tinieblas para convertirlo en Su Luz admirable. El Espíritu Santo de Dios se mantenía activo cada día mientras Dios trabajaba durante los seis días en Su Plan Perfecto. Cuando buscamos a Dios y le entregamos nuestras almas, Él por Su misericordia envía Su Santo Espíritu cada día para guardarnos, fortalecernos en la fe y ayudarnos en cada y una de nuestras necesidades.

Número 2: Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

Número 3: “Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero”.

Cuando una persona va a comprar un solar o un terreno, existe algo que marca la propiedad y la marca de tal manera que nadie puede traspasar ese límite porque es propiedad privada. Eso mismo hizo Dios con la tierra y el mar. Dios marcó la aparición de la tierra poniendo límites con los mares. Prueba de eso, váyase a una playa y contemple que las olas del mar tienen límites ordenados por Dios. Las olas van y vienen y se detienen porque no pueden traspasar lo que ya se les ha sido ordenado. Dios muestra Su poder y autoridad para que las olas del mar obedezcan el Plan de la Creación. Nosotros somos propiedad de Dios porque en Su Creación Él nos formó con Su Soplo de vida. “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Génesis 2:7 (RVR1960).

Número 4: “Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto”. Dios separó la luz de las tinieblas, si somos luz y si tenemos a Cristo en nuestros corazones, no debemos contaminarnos con las tinieblas. Cristo es la luz. Si tenemos a Cristo, nosotros debemos ser luz para iluminar este mundo de tinieblas.

Número 5: Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

Número 6: Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Dios creó a Adán y a Eva para vivir juntos y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos.

Número 7: Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.
Dios aprobó como bueno todo lo que Él creo para cada uno de nosotros y debemos de vivir agradecidos cada día.

Oremos: Gracias Padre Eterno, Dios Todopoderoso, Jehová de los Ejércitos es tu Nombre. Te damos gracias por tu infinito amor hacia nosotros. Ayúdanos a saber discernir entre lo bueno y lo malo. Danos sabiduría para escoger lo bueno y desechar lo malo. Padre Eterno te pedimos que pongas límites en nuestras vidas para no pecar contra Ti. Satúranos con tu Luz admirable para poder brillar con Tu Luz en medio de este mundo de tinieblas. Que los que andan en tinieblas puedan lograr encontrar Tu Luz por medio de nuestros testimonios. En el dulce nombre de Tu Hijo Jesucristo te lo pedimos. Amén.

Escrito por B. Flores
www.ministeriosdesanidad.org

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