Cuando Mis Enemigos Me Hacen la Guerra Dios Me Defiende

Todos sabemos que el plan del adversario es derribar a un hijo de Dios. El oficio de satanás es degradar, criticar, y bajar la reputación de los que aman a Dios. El enemigo no sabe “que todas las cosas ayudan a bien, a los que aman a Dios, a los que conforme a Su Propósito son llamados” (Romanos 8:28). En otras palabras, si yo amo a Dios y le sirvo con toda mi alma y corazón, no importa lo que hagan mis enemigos, todas las cosas me ayudará para bien. Es promesas de Dios, cuidar a Sus hijos de todas las artimañas del enemigo de tal manera que ninguna arma forjada contra los hijos de Dios prosperará. Dios tiene una manera sobrenatural que aun los malos deseos de nuestros enemigos obran para bien para todo aquel que ama a Dios. Hermanos, hay un Manto de protección sobre todo aquel que está en los Propósitos del Señor.

En este día si estás pasando por situaciones donde el enemigo se ha levantado para degradarte, vengo a darte estas palabras de aliento de parte del Señor nuestro Dios, el Creador del cielo y de la tierra, el Dios de Abrahán, Isaac y Jacob. Él es tu Baluarte, el que pelea por ti, el León de Judá, Jehová de los Ejércitos, es Su Nombre. Hoy quiero decirte que no escuche la voz del enemigo, no le haga caso. El enemigo se las pasa escarbando como las gallinas y así buscar información en contra de un hijo de Dios. Quiero que sepas, que satanás es el padre de las mentiras, y su intención hacia los hijos de Dios no son nada buenas. Él quiere recordarte cada día tus pecados cuando en realidad, Dios ya te perdonó.

Escucha y presta atención a lo que el Espíritu dice: hemos sido lavados por medio de la preciosa Sangre de Jesucristo, nuestras cadenas fueron rotas, por tanto, el pasado no puede gobernar el presente. Esta es una promesa que Dios por amor a ti y a mí nos ha dado cuando nos dice: “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17) (RVR1960). Amados, déjame decirte que Satanás está enojado contigo desde el primer día en que le diste tu alma a Jesús de Nazaret, El Dador de la Vida Eterna. El enemigo nos tenía esclavizado con sus mentiras, pero un día llegó Jesucristo, y rompió todas nuestras cadenas y nos hizo libres. ¡Aleluya!

“Viva Jehová, y bendita sea mi Roca, y engrandecido sea el Dios de mi Salvación. El Dios que venga mis agravios, y sujeta pueblos debajo de mí; el que me libra de enemigos, y aun me exalta sobre los que se levantan contra mí; me libraste del varón violento. Por tanto, yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, y cantaré a tu Nombre. Él salva gloriosamente a su rey, y usa de misericordia para con Su ungido, a David y a su descendencia para siempre” (2 Samuel 22: 47-51). (RVR1960)

“Mas tú, oh SEÑOR, eres escudo en derredor mío, mi gloria, y el que levanta mi cabeza”. Eres cabeza y no cola, no eres cualquier cosa, eres hijo del Gran Rey, Jehová de los Ejércitos es Su Nombre. En el Nombre de Jesús tenemos la autoridad para derrotar gigantes como lo hizo David cuando le dijo al gigante filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el Nombre de Jehová de los Ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel” (1 Samuel 17:45-46) (RVR1960).

Si vamos a derrotar a los que se creen leones o gigantes que se levantan en nuestro caminar, toda nuestra confianza debe estar siempre puesta en el nombre de Jehová de los Ejércitos, Él nunca ha perdido una batalla. Llénate con todas las Armaduras de Dios y te aseguro que serás más que vencedor (Efesios 6). Deposita todas tus cargas al Señor, confía en Él y Él obrará a tu favor. Regocíjate y canta porque Jehová venció. Somos más que vencedores en Cristo Jesús que nos fortalece y pelea nuestros pleitos.

Dios te bendiga hermano y hermana que leen este mensaje. Que el Señor nuestro Dios te guarde de todo mal desde ahora y para siempre. Agárrate de Dios y confía plenamente en Él, Él se encargará de todo, déjaselo a Él. Tus enemigos van a hablar mal de ti y degradarte con sus mentiras, recuerda que satanás es el padre de las mentiras. Levanta tu cabeza, porque Jehová avergonzará a todo aquel que te ha hecho la guerra. Jehová es tu Guardador, Él es tu Abogado. Recuerda quién eres tú en el Señor y descansa en Él. ¡Amén!

Escrito por BV. Flores
www.ministeriosdesanidad.org

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